"Recuerdo A Papá, Un Homenaje a mi Padre"

 
 
En el día de los padres, siempre honramos a todos aquellos que han tocado nuestras vidas de un modo tan hermoso y magnífico, con su calor, amor y consejos aunque haya actuado en la capacidad de padre, padrastro, abuelo, o tío.

Estoy seguro que hay mucho de ustedes que sienten agradecimiento por las experiencias que tuvieron juntos. Mi papá fue muy especial para mí durante mi temprana ninez, y quiero honrar su memoria con este homenaje especial.

Aunque yo era muy pequeña cuando mi papá murió, todavía puedo recordarme de el....especialmente el sonido de su risa. Incluso aunque fuéramos ligeramente intimidados por la seriedad de su comportamiento, de vez en cuando él mostraba un lado de su personalidad que era gracioso y de una naturaleza juguetón. Éramos su auditorio cautivo cuando él nos divirtía una y otra veces con sus anécdotas sobre algo o alguien que conocíamos de la vecindad del Barrio, de East Harlem.

Me recuerdo de un incidente muy gracioso que sucedió un día en particular cuando estuvimos en la casa de mi tía Maria Luisa. Yo estaba observando la cara de papá mientras el les contaba algo que parecía ser divertidísimo, porque de repente tiró su cabeza hacia atrás, riendo a toda carcajadas. Mi tío Pepe se dobló riendo y mi tía Maria Luisa empezó a reír tan fuerte que pensé que iba mojar sus pantalones. Dentro de pocos minutos estabamos todos riendo histéricamente. Supongo que era imposible no unirse a la risa contagiosa que afectaba a todos quienes estaban presentes. Ya cuando uno pensaba que la risa terminaba, empezaría de nuevo. ¿Sabes que, hasta este día, todavía me pregunto qué era tan chistoso ......?

Papá tenía una forma de hacer que mi hermana y yo nos sintiéramos muy especial. El siempre decía que el no tenía alguna razón para reprendernos. Con respeto a los varones el era un ordenancista estricta y nadie se atrevió a contradecir sus órdenes .... excepto mi hermano Arnold quien era el rebelde.

Después de estar encajonado toda la semana en un apartamento pequeño y apretado, pensamos con mucha ilusión en los fines de semana para ir a alguna parte. Esto era nuestro tiempo de estar con Papá, haciendo cosas juntas como una familia. Había visitas frecuentes a la casa de mi tía Maria Luisa, a mis padrinos en Far Rockaway y a la casa de mi tío Francisco quien vivía en el Bronx. Cuando llegaba el verano, íbanos a Central Park, Orchard Beach, City Island, y nos bañábamos en la piscina de Jefferson localizada en la Primera Avenida o de asistir a la fiesta italiana "Our Lady of Monte Carmelo en East Harlem. Rara vez nos quedamos en casa. Hasta mami estaba contenta de salir fuera de la casa.

Papá trabajaba en Finkenburgs, como un pulidor de muebles finos. Era una tienda de muebles que se encontraba en la calle 123 y la Tercera avenida. Los trenes elevados pasaban continuamente y se sentía como si el edificio temblaba. Papá llegaba tan cansado del trabajo y de la caminata larga que él tuvo que hacer de la calle 123 hasta la calle 112 y Lexington. Después de remojar sus pies, esperaba la comodidad de sus zapatillas, que yo corría inmediatamente para traerlos.Papá siempre me recogería y me daría un abrazo grande, llamándome su "pequeña munchkin", y frotaría el rastrojo de su barba contra mi cara. Ay, ay! eso fue realmente doloroso, pero amé cada momento de ello.

El sábado y el domingo era un buen día para nosotros. Papá tenía su cheque de pago, y como de costumbre, todos los sábados el compraba un cono de helado para cada uno de nosotros de la dulcería localizada en la esquina de la calle 110 y Avenida Lexington. En frente de la dulcería estaba la salida del estación del tren. Era un bloque y medio desde allí a nuestro edificio. Tuvimos que alinearnos todos del más viejo al más joven, y para conseguir nuestro helado, tuvimos que besar a Papá en los labios. ¡Huy! Esto no era una cosa agradable de hacer, ya que Papá fumaba muchos cigarros, y él tenía aquel gusto de tabaco en los labios.Ah bien, eso era un pequeño sacrificio para poder disfrutar del encanto de ese helado delicioso.

Por lo general los domingos iríamos a la casa de mi tía Louisa quién vivía en la calle 102 y avenida Columbus. La única vez que puedo recordar de ver a mami aparentemente alegre o riendo era cuando visitabamos los amigos y parientes. Mami era la vida de la fiesta. Hacía reir a todos con sus cuentos y chistes. Esto era lo que me encanté de ella, como yo quería que ella estuviera todo el tiempo.Naturalmente cuando mami, o debo yo decir "Cinderella" volvería a los quehaceres de la vida rutinaria, los gritos, regaños, y palabras sarcásticas empezarían de nuevo. Mami tenía 20 anos menos que papá y obviamente estaba sobre-cargada de trabajo. Criando siete muchachos no era fácil.Mami estaba harta de la vida que ella estaba viviendo, harta de criar muchachos fastidiosos en un apartamento tan pequeño. No podía ella hacerse ilusiones para el futuro, solamente esperar de lo mismo, todos los días. Ahora entiendo porque ella siempre estaba de mal humor.

Era muy impressionante de ver a mi papá, un hombre alto y erecto, sintiendose orgulloso de caminar con sus siete hijos desde la avenida Lexington, atravezando el parque central hasta la calle 102 y la avenida Columbus. Luego después de pasar el día en la casa de mi tía Maria Luisa, para regresar, montamos el autobus en la calle 116 que cruzaba del oeste al este. Mi papá era muy patriótico y cada vez que se tocaba la música del himno nacional en el radio, papá nos mandaba a ponernos de pie y jurar a la bandera.
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Para el desayuno, todos los domingos comíamos de la panadería alemán, unos panes riquísimos. Esta panadería se encontraba en la avenida tercera entre las calles 115 y 116. Papá compraba ropa para mis hermanos en la tienda "Howard's Clothier que estaba en la calle 125 entre la avenida Lexington y tercera. Cuando un hermano crecía más en tamaño, entonces se pasaba la ropa de él al próximo para continuar sacando el uso. Mis hermanos mayores, eran de estatura alta y mi mami con tanto que hacer no se molestaba en hacer el dobladillo al pantalón. Mis hermanos tenían que subirlo por la cintura y amarrarlo con el cinturón. Mi hermana Rosemarie, me llevaba siete años y era más grande en tamaño.Como yo era tan pequeñita, yo no podía usar la ropa de ella.

Todos los del barrio, amaba a papá . El era un hombre encantador. Mi papá siempre estaba invitando a los amigos del barrio para que vinieran a la casa. Esto le caía como plomo a mami, y como siempre, la ponía de mal humor diciendo: "Con tablas entre sillas y nueve bocas para alimentar todos los días, no hay suficiente espacio ni comida para parásitos frequentes." Mami tenía una personalidad bastante fuerte que dominaba la de papá . El estaba tan acostumbrado a los arrebatos de ella, que no le hacía caso. Como el era quien trabajaba, ellos eran sus invitados. La miraba, encojiendose los hombros y luego se iba. Ése es el tipo de persona quien era mi papá.El le gustaba socializar, mami no, especialmente con la gente del barrio. Lo más asombrado de todo eso es que, cuando papa murió, nunca mas se vió el pelo ni el cuerpo otra vez de todas esas personas que vinieron con frecuencia a la casa. A mi me parece que ellos tuvieron miedo que mami les iba pedir ayuda económica, o tuviesen la obligación de hacerse cargo de una viuda con siete muchachos.

Papá hacía lo mejor que podía para proveer por nosotros. El tenía diabetes y se estaba poniendo de mal en peor cada día. El trabajo que el tenía en Finkenburg, lo estaba cansando mucho. Por último, había que dejar de trabajar a causa de su salud. Había escasez de dinero y no pudimos hacer mas viajes a los familiares y salir a pasear como antes. Mami tenía que buscar trabajo por la noche como mujer de limpieza en un edificio de oficinas.

La salud de papa se estaba deteriorando rápidamente. El cambio de una vida activa a uno de estado letargo era obvio. Sin darse cuenta de la temperatura del agua en la que mojaba los pies, al día siguiente se despertó con los dos pies bien ampollados. Mami insistió que el debería ir al hospital para examinar y cuidar las ampollas. Siendo la persona terca que fue, papá se negó en ir.Las ampollas se empezaron a infectarse y extenderse a la pierna derecha. Ya la pierna y el pie estaban negro y se sentía un olor podrido de carne. La pierna y el pie tuvieron que ser amputada. Mami finalmente llamó a la policia para llevarlo al hospital. Para ese tiempo ya era muy tarde. Papá murió a consecuencias de la gangrena, una complicación de la diabetes. Lo velaron en la Funeraria St. Lawrence localizada en el 1985 de la Tercera Avenida. Esto fue muy traumático para la familia entera. Que sensación extraña de ver a papa en su ataud, quieto y sin vida. Cuanto yo estrañaba en ese momento a mi papá y el sonido de su risa. Nunca volver a sentir sus brazos o escuchar las palabras de sus labios "mi pequeña munchkin". Yo era el bebé, su bebé.

Papá fue el centro de nuestro mundo y se había ido y con él fueron los buenos tiempos.

Mientras me siento aqui con el corazón pesado recordando los días de mi infancia con Papá, las lagrimas se derramen de mis ojos. Cuanto yo le amo. Esto es un momento bastante traumático para mi. ¿Dígame, estoy actuando de una manera emocional?

Sé que no puedo devolver el pasado por el anhelo de él, pero al menos sólo por estos pocos momentos, mientras termino de escribir estos pensamientos, puedo volver a vivir aquellas memorias fuertes que son apreciadas de mi querido Papá.



 

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Article Name: "Recuerdo A Papá, Un Homenaje a mi Padre"
Escrito Por: Miriam Medina

 

 
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