El Pánico de 1837

 
 
En el año 1837, se produjo el primer gran pánico comercial con el cual la nación ha pasado y Nueva York fue tan afectada como el resto del país.

Lamentablemente ningunas medidas prácticas fueron al principio instituidas para aliviar las angustias de las clases obreras, y los políticos y demagogos se aprovecharon de la oportunidad para inflamar las pasiones del ignorante y el vicioso.

La cosecha económica de los años de Jackson es el Pánico de 1837, con una depresión consiguiente. Durante estos años la producción de algodón aumentó en el Sur, la agricultura se amplió en el Oeste, las ciudades crecieron, y la fabricación sustituyó el comercio como la base económica en el Norte.

Estos fenómenos fueron acompañados por un aumento en las ventas de tierras, y también en el precio pagado por la tierra. Hubo la necesidad de hacer mejoras internas, carreteras, canales, etc y estos tenían que ser financiados por los Estados y las empresas privadas. Inevitablemente tales actividades fueron acompañadas por la especulación y la inflación, y el Presidente Jackson esperó contener los aspectos malsanos de una economía creciente acabando con el banco central, que él consideró la raíz del mal.


Pero con fondos federales distribuido extensamente en "pet banks" (bancos favoritos) y los excedentes de ingresos distribuidos entre los estados, el control ejercido por el Banco de los Estados Unidos es sustituido por la anarquía financiera: el número de bancos y el número de billetes de banco aumentó.

En respuesta al Especie Circular del Presidente emitida en 1836, los bancos locales se enfrentan con una situación crítica, y recojen sus préstamos. (Al mismo tiempo, una depresión en Gran Bretaña resulta en la retirada de las inversiones británicas y una disminución en la demanda de algodón.)

En primer lugar los bancos de la ciudad de Nueva York suspenden el pago de especie; luego otros sigan su ejemplo. Careciendo de suficiente dinero, los bancos fallan, las empresas se quiebran, y el desempleo se extiende por toda la nación. Mientras la depresión se profundiza, el Presidente Van Buren continúa siguiendo la política de Jackson, con el codicilo mal aconsejada de un plan para fragmentar la única tesorería en un sistema de "sub-tesoros".

Sistema de Subtesorería

El sistema de subtesorería de los Estados Unidos es una consecuencia del pánico de 1837. En su mensaje de sesion especial al Congreso de ese año , el Presidente Van Buren fuertemente recomendó tal sistema (III, 324). Silas Wright de Nueva York, introdujo un proyecto de ley en el Congreso de acuerdo con las recomendaciones Presidencial. Esto prohibió a los agentes del Gobierno de recibir cualquier cosa menos el oro y la plata. En 1840 el proyecto de ley se convirtió en una ley y las subtesorerías fueron establecido en Nueva York, Boston, Charleston y St. Louis, la Casa de Moneda en Filadelfia, y la rama de menta en New Orleans han sido realizados también los lugares de depósito. La ley fue revocada en 1841 y volvió a promulgar en el año 1846.

Mensaje de la Sesión Especial (De los papeles y mensajes presidencial)

Durante el período de Martin Van Buren mientras en el poder como presidente el 4 de marzo, 1837 hasta el 4 de marzo de 1841.

                                                                                                                                    Washington, el 4 de Septiembre de 1837

Conciudadanos del Senado y Cámara de Representantes:

Volumen: III Pagina: 324 (extracto) "El acto del 23 de junio de 1836, regulando los depósitos del dinero público y dirijiendo el empleo de Estado, Distrito, y bancos Territoriales , con aquel objetivo, hizo que fuera el deber del secretario de la Tesorería para descontinuar el uso de tales de ellos como debería en cualquier momento rehusar de redimir sus notas en especie, y substituir a otros bancos a condición de que un número suficiente pudiera ser obtenido para recibir los depósitos del público en los términos y condiciones que se prescriben en él. La suspensión casi simultánea de pagos de especie por los bancos en mayo último rindió el funcionamiento de este deber imperativo por lo que se refiere a los que habían sido seleccionadas bajo el acto, y haciendolo al mismo tiempo intratable para emplear el número indispensable de otros sobre las condiciones prescritas.

Las regulaciones específicas establecidas por el Congreso para el depósito y la custodia del dinero público habiendo hacerse así inesperadamente ineficaz, sentí que era mi obligación de permitírmele una oportunidad temprana para el ejercicio de sus poderes de supervisor sobre el sujeto. También fui dirijido a entender que la suspensión de pagos de especie, aumentando las dificultades antes de existir en los asuntos pecuniarios del pais, disminuiría hasta ahora la renta pública que los recibos que se acumulan en la tesorería , no iba ser lo suficiente con los cinco milliones reservados, para sufragar los gastos inevitables del Gobierno hasta el período comun para la reunión del Congreso, mientras que la autoridad para convocar a los estados para una porción de las sumas depositada con ellas fue demasiadamente restringida para permitir el departamento realizar una cantidad suficiente de ese fuente. Estos temores se han justificado por los resultados subsecuentes, que hace indudablemente de que esta deficiencia ocurrirá si los medios adicionales no sean previstos por el Congreso.

Las dificultades experimentadas por el interés mercantil en cumplir con sus compromisos les indujeron a que se aplicaran a mí previamente a la suspensión actual de pagos de especie por indulgencia sobre sus obligaciones para deberes, y todo el alivio autorizado según la ley fue puntualmente y alegremente concedido. La dependencia de la Tesorería sobre los provechos de estas obligaciones para permitirles hacer los depósitos con los estados requeridos por la ley me llevó en el principio a limitar esta indulgencia al 1 de septiembre, pero se ha extendido desde entonces al 1 de octubre, que el asunto pudiera ser presentado a su dirección más adelantada. También se esperó que preguntas se levantarían en el hueco con respecto a la instalación de octubre de aquellos depósitos que requieren la interposición del Congreso.

Una disposición de otro acto, pasado al mismo tiempo, y intentado a asegurar una complacencia fiel de acuerdo con la obligación de los Estados Unidos para satisfacer todas las demandas sobre ellos en especie o su equivalente, prohibió la oferta de cualquier billete de banco no cambiable de inmediato, en oro o plata a la voluntad del posesor; y la capacidad del Gobierno, con millones en el depósito, para encontrar sus compromisos en la manera así requerida según la ley fue rendido muy dudoso por el evento al cual me he referido.

Sensible que las provisiones adecuadas para estas exigencias inesperadas sólo podrían ser hecho por el Congreso; convencido que algunas de ellas serían indispensablemente necesarias al servicio público antes del período regular de su reunión, y deseoso también para permitirle ejercer en el momento más temprano sus poderes constitutionales en plenipotencia para el alivio del país, yo no podría con decoro evitar sujetarle a la inconveniencia de reunir lo más pronto posible como un dia mientras que el estado de la representación popular permitiría. Estoy seguro que he hecho no mas que justicia a sus sentimientos en creer que esta inconveniencia será alegremente encontrada en la esperanzade rendir su reunión conducente al bien del país.

Durante las etapas más tempranas del cambio repentino, por la cual acabamos de pasar, se presentó mucha discusión sarcastica y gran diversidad de opinión existió en cuanto a sus causas verdaderas.Esto no fue sorprendente. Las operaciones de crédito son tan diversificado y las influencias que les afectan tan numerosas, y a menudo tan sútil, que aun las personas imparciales y bien informadas, rara vez estan de acuerdo a lo que se refiere a ellos. A las dificultades inherentes también fueron agregados otras tendencias que eran de ninguna manera favorables al descubrimiento de la verdad.Debía apenas ser esperado que los que desaprobaron la política del gobierno en lo referente a la moneda,en el estado excitado del público sintiéndose producido por la ocasión, deje de atribuir a aquella política cualquier verguenza extensa en los asuntos monetarios del país.


El asunto así se hizo relacionado con las pasiones y los conflictos del partido;las opiniones fueron más o menos afectadas por consideraciones políticas,y las diferencias fueron prolongadas que podría haber sido por otra parte determinado por una súplica a los hechos,por el ejercicio de la razón, o por la concesión mutua. Es, sin embargo, una reflexión confortativo que las circunstancias de esta naturaleza no pueden prevenir una comunidad tan inteligente como la nuestra de llegar finalmente a conclusiones correctas. Animado por la convicción firme de esta verdad, procedo a declarar mis opiniones a fin de que puede ser necesario para un entendimiento claro de los remedios siento que es mi deber de proponer y de las razones por las cuales me han llevado a recomendarlas.

La historia del comercio en los Estados Unidos durante los ultimos tres o cuatro años produce la evidencia persuasivo que nuestra condición actual debe ser principalmente atribuido a sobreacción en todos los departamentos de negocio, una sobre-acción que deriva, quizás,sus primeros impulsos de causas antecedentes, pero estimulado a sus consecuencias destructivas por numeros excesivas de papel moneda y por otras institutiones para la adquisición y ampliación de crédito. Al comenzar el año 1834 el capital de las actividades bancarias de los Estados Unidos, incluyendo el del Banco Nacional, entonces existiendo, ascendió a $200.000.000, los billetes de banco entonces en la circulación a cerca de noventa y cinco millones, y los préstamos y descuentos de los bancos a tres cientos y veinticuatro millones.


Entre esa época y el 1 de enero de 1836, siendo el último período a siendo el último período a qué cuentas exactas han sido recibidas, nuestra capital bancaria fue aumentado a más de doscientos cincuenta y un millón, nuestra circulación de papel a más de ciento cuarenta millones, y los préstamos y descuentos a más de cuatrociento cincuenta y siete millones. A este enorme aumento debe ser agregado muchos millones de crédito adquiridos por medio de los préstamos extranjeros,contratado por las instituciones de los estados y del estado, y sobre todo por los servicios pródigos, extendido por los distribuidores extranjeros a nuestros comerciantes.


Las consecuencias de esta redundancia de crédito y del espiritu de la especulación descuidada engendrado por ella era una deuda estranjera contraido por nuestros ciudadanos estimado en marzo último a más de $30,000,000; la extensión a los comerciantes dentro de nuestro país de los créditos para los suministros en gran parte más allá de las demandas del pueblo; la inversión de $39.500.000 en terrenos públicos improductivos en los años 1835 y 1836, mientras que en el año precedente las ventas ascendieron a solamente cuatro milliones y medio; la creación de deudas, a una cantidad casi incontable, para bienes reales en ciudades existente o anticipada y aldeas, igualmente improductivas, y a precios ahora visto han sido desproporcionado grandemente a su valor verdadero.

(A continuación en la página: 2)

 

Website: The History Box.com
Article Name: El Pánico de 1837
Researcher/Transcriber/Translator Miriam Medina

Source:

BIBLIOGRAPHY: " A Compilation of the Messages and Papers of the Presidents 1789-1897" By: James D. Richardson....A Representative from the State of Tennessee. Publisher: by Authority of Congress..1899. Ten Volumes total. Copyright: 1897 by James D. Richardson; New International Encyclopedia, Dodd, Mead and Co.-NY, Copyright: 1902-1905 21 Volumes; The Bicentennial Almanac, Thomas Nelson, Inc. publishers, New York. Copyright 1975; The History of New York State, Lewis Historical Publishing Company, Inc. New York (1927)
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